En un esfuerzo por restaurar la biodiversidad y sensibilizar a las comunidades locales, 30 estudiantes de escuelas públicas y privadas de Cabuya, en la Península de Nicoya, participaron en la liberación de 14 lapas rojas. Este evento fue organizado por la Asociación Pro Conservación de la Lapa Roja (ASOPROLAPA) como parte de un programa que busca reforzar las poblaciones de estas emblemáticas aves en la región.
El significado de la lapa roja en Costa Rica
La lapa roja, conocida científicamente como Ara macao, es mucho más que una especie colorida que embellece los cielos. Para Costa Rica, representa un símbolo cultural y natural de la riqueza ambiental del país. Estas aves, que se encuentran principalmente en la vertiente pacífica y el Caribe, enfrentan amenazas como la deforestación y el tráfico ilegal. A pesar de estar categorizadas como “preocupación menor” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), sus números en ciertas áreas, como la Península de Nicoya, han disminuido considerablemente en las últimas décadas debido a la pérdida de hábitat.
En la cultura local, las lapas rojas han sido símbolos de conexión con la naturaleza y de respeto por la biodiversidad. Su regreso a áreas donde antes eran comunes representa un triunfo tanto ecológico como cultural, reafirmando el compromiso del país con la conservación.
Educación y conservación de la mano
La participación de los estudiantes de las escuelas de Cabuya, Futuro Verde y The Gaia School en este evento no solo permitió devolver a estas aves a su hábitat, sino que también brindó una experiencia educativa inolvidable. “Incluir a los niños y niñas en este proceso fomenta en ellos una conciencia ambiental desde temprana edad, ayudándolos a comprender la importancia de proteger nuestro entorno,” comentó Marcenett Villegas, de la Dirección Regional de Educación Peninsular.
Esfuerzos conjuntos para la protección de la lapa roja
ASOPROLAPA, una organización dedicada a la protección de estas aves, ha trabajado incansablemente desde 2019 en un programa de reintroducción en el sur de la península, en colaboración con el Wild Sun Rescue Center. Este tipo de iniciativas son posibles gracias a la participación de expertos, voluntarios y alianzas con otras organizaciones comprometidas con la conservación.
La liberación de estas 14 lapas rojas marca la octava realizada por ASOPROLAPA, consolidando los esfuerzos para restaurar la biodiversidad de la Península de Nicoya. Además, fortalece la conexión entre las comunidades locales y su entorno natural, garantizando que las nuevas generaciones sean guardianas de la riqueza natural de Costa Rica.
Un futuro esperanzador
Eventos como este reafirman la importancia de la educación ambiental y las acciones conjuntas entre comunidades, instituciones y organizaciones. La lapa roja no solo simboliza la riqueza natural del país, sino que también recuerda la responsabilidad de conservar el patrimonio ambiental para las generaciones futuras. Gracias a iniciativas como las de ASOPROLAPA, los cielos de la Península de Nicoya volverán a llenarse del vibrante color y el alegre sonido de estas majestuosas aves.







