El Consejo Nacional de Producción (CNP) reafirmó su compromiso con la seguridad y soberanía alimentaria del país al adquirir 7,000 quintales de frijol de la cosecha veranera en la Región Brunca. Esta compra, realizada en enero de 2025, beneficia a ocho organizaciones de productores de la zona, permitiéndoles colocar su producción en el mercado institucional y fortaleciendo la economía de las comunidades rurales.
El costo total del grano adquirido asciende a ₡478,347,849 colones, de los cuales el CNP adelantó el 90% (₡430,513,064 colones) a inicios de enero. Este apoyo financiero garantiza liquidez a los productores y permite que continúen con sus actividades agrícolas sin contratiempos. Según Gerardo Duarte Sibaja, presidente ejecutivo del CNP, el Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) es un pilar clave para los agricultores locales, ya que asegura que los recursos destinados a la compra de alimentos en instituciones públicas beneficien directamente a las familias y comunidades de los productores, así como a otros actores de la cadena productiva, como transportistas y procesadores.
Las asociaciones que suministran el frijol incluyen la Asociación de Pequeños Productores de Buenos Aires (ASOPROCOBA), la Asociación Productores Concepción (ASOPROCONCEPCIÓN), y la Asociación de Productores del distrito de Pilas (ASOPRODISPI), entre otras. Estos colectivos representan a agricultores de cantones como Buenos Aires, Pérez Zeledón y Osa, quienes ahora cuentan con un mercado seguro para sus cosechas.
El frijol adquirido se entrega al CNP limpio y empacado en bolsas de 900 gramos, cumpliendo con los requerimientos de las instituciones que forman parte del PAI. La compra se financia a través de un convenio entre el Instituto de Desarrollo Rural (INDER) y el CNP, facilitando la sostenibilidad del programa y garantizando un suministro constante de productos nacionales a comedores escolares, hospitales y otras entidades públicas.
Soberanía alimentaria y reducción de la dependencia exterior
Esta iniciativa no solo dinamiza la economía rural, sino que también contribuye a la soberanía alimentaria del país. Al garantizar la compra de productos nacionales, se reduce la dependencia de importaciones y se fomenta la producción local, un aspecto clave para la estabilidad alimentaria en tiempos de crisis globales. Eventos como la pandemia de COVID-19 evidenciaron la vulnerabilidad de las cadenas de suministro internacionales, haciendo aún más urgente el fortalecimiento de la producción interna de alimentos básicos como el frijol.
La región Brunca, con su diversidad agrícola y experiencia en el cultivo de granos básicos, desempeña un papel estratégico en este esfuerzo. Programas como el PAI permiten a los agricultores invertir en mejores prácticas agrícolas, aumentar su capacidad productiva y generar empleos en sus comunidades. Asimismo, al recibir pagos justos y oportunos, los productores pueden mejorar su calidad de vida y la de sus familias.
En este contexto, el fortalecimiento del abastecimiento institucional con productos nacionales se convierte en una estrategia esencial para garantizar que el país pueda enfrentar desafíos futuros sin depender exclusivamente de mercados externos. La compra de estos 7,000 quintales de frijol es un paso significativo hacia una Costa Rica más resiliente y autosuficiente en términos alimentarios.







