La Municipalidad de Montes de Oca ha intensificado sus acciones para atender el rebalse de la quebrada Los Negritos, un problema que año con año genera inundaciones en puntos críticos del cantón, particularmente en Calle 39 y Barrio Dent, afectando viviendas, infraestructura y la seguridad de las personas vecinas. Las recientes lluvias han vuelto a evidenciar la urgencia de una solución estructural y sostenible.
Con el objetivo de avanzar hacia medidas concretas, el gobierno local ha impulsado una agenda de coordinación con instituciones públicas, academia, sector privado y comunidades afectadas. Como parte de esta estrategia, el Concejo Municipal aprobó una moción de respaldo a la administración para continuar gestionando soluciones técnicas, financieras y legales que permitan una intervención integral del cauce.
Coordinación con ICE y otros actores
Uno de los pasos más relevantes fue una reunión sostenida el pasado 17 de junio entre la Municipalidad de Montes de Oca y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), donde se acordó que la institución presentará en las próximas semanas alternativas de infraestructura con estimaciones de costo y tiempo de ejecución. Estas soluciones se consideran como complemento a un proyecto estructural que contempla la construcción de un túnel valorado en más de 9 millones de dólares.
Además, las municipalidades de Montes de Oca y San José mantienen coordinación técnica debido a que la quebrada recorre ambos cantones: el 45% de su trayecto se encuentra en Montes de Oca y el 55% restante en San José. Esta colaboración busca facilitar estudios de impacto, avalúos y un eventual proceso de expropiaciones para recuperar el cauce y mitigar el riesgo de desbordamiento.
Emergencia sin respuesta
La administración del alcalde Domingo Argüello solicitó formalmente a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) que se declare el sector de Barrio Dent en emergencia. Esta declaratoria permitiría agilizar recursos y autorizar medidas temporales mientras se define una solución de largo plazo. Sin embargo, al cierre de esta nota, la Municipalidad no había recibido respuesta formal por parte del ente de gestión de riesgos.
Argüello lamentó la falta de atención institucional: “Para lo que resta del año, es prácticamente imposible hacer algo que evite nuevas inundaciones”, expresó, haciendo un llamado al gobierno central para apoyar los esfuerzos locales en esta problemática creciente.
Impacto humano y presión vecinal
Las consecuencias de las inundaciones van más allá de los daños materiales. Al menos seis familias han sido afectadas directamente en el área de Barrio Dent, donde el nivel del agua ha alcanzado entre 50 centímetros y un metro. Algunas personas viven bajo constante ansiedad ante la amenaza de lluvias intensas.
La presión vecinal ha sido un factor clave en el avance de este proceso. Por medio de videos, fotos y publicaciones en redes sociales, los vecinos han visibilizado el problema y motivado a las autoridades a actuar con mayor celeridad. Líderes comunales han sostenido reuniones con funcionarios municipales, exigiendo transparencia, información y medidas preventivas inmediatas.
Aportes técnicos desde la academia
La Universidad de Costa Rica (UCR) también ha tenido un rol activo. Un equipo técnico multidisciplinario fue conformado para evaluar los sectores más vulnerables dentro del campus, especialmente los ubicados en la Ciudad de la Investigación, la Facultad de Derecho y el Comedor Estudiantil. El análisis determinó que el colapso parcial de una alcantarilla construida en 1995 por la Municipalidad de San José genera un efecto de remanso que impide el flujo adecuado del agua, causando rebalses durante lluvias intensas.
El grupo de especialistas trabaja en la actualización de estudios hidrológicos y modelados hidráulicos que serán esenciales para definir intervenciones efectivas tanto dentro como fuera del campus universitario. La colaboración entre la UCR y el gobierno local también incluye iniciativas de reforestación con especies nativas como el arbusto “sota caballo”, que ayudarían a estabilizar márgenes y reducir la erosión del terreno.
Soluciones a corto plazo
Aunque las soluciones estructurales definitivas requieren inversiones millonarias y procesos complejos como expropiaciones, la Municipalidad de Montes de Oca busca implementar medidas paliativas. Entre ellas, se contempla la instalación de sensores en la ruta 39 (Circunvalación) a la altura de la UCR, con el fin de cerrar el paso vehicular cuando el nivel del agua alcance niveles peligrosos. También se gestiona el préstamo de un bote para facilitar la limpieza del cauce, ya que el ingreso de maquinaria es imposible en tramos con acumulación de agua y sedimento.
Camino largo, pero con avances
El caso de la quebrada Los Negritos evidencia la fragilidad de la infraestructura urbana ante eventos climáticos extremos, agravados por años de falta de inversión y planificación. Aun así, la articulación interinstitucional y el involucramiento comunitario muestran que es posible avanzar hacia soluciones compartidas.
La Municipalidad de Montes de Oca reiteró su compromiso con el bienestar de las personas habitantes del cantón y anunció que continuará promoviendo alianzas para hacer frente a esta emergencia latente. La próxima presentación pública del proyecto estructural marcará un nuevo paso en la lucha contra las inundaciones que, por años, han afectado a cientos de personas en esta zona del Valle Central.







