Nuevo programa de micro-certificación busca potenciar el empleo joven en la industria médica

La industria de dispositivos médicos, uno de los motores económicos más dinámicos de Costa Rica y de gran peso en el empleo de diversos cantones del país, cuenta ahora con una nueva vía para que el talento joven se incorpore con mayor preparación.

A través de una alianza estratégica entre la Escuela de Ingeniería en Producción Industrial del Tecnológico de Costa Rica (TEC) y la empresa Philips, se ha puesto en marcha un programa de micro-certificación denominado “Introducción a la industria de dispositivos médicos”. Esta iniciativa responde directamente a la alta demanda de personal calificado que exigen las zonas francas y los polos de desarrollo tecnológico en el territorio nacional.

Un impulso a la competitividad cantonal

El impacto de esta colaboración trasciende las aulas, pues busca que los futuros profesionales cuenten con una ventaja competitiva inmediata al graduarse. Para las comunidades donde operan estas industrias, contar con mano de obra local especializada se traduce en mejores oportunidades salariales y mayor estabilidad económica para las familias.

Leonel Fonseca Retana, director de la Escuela de Ingeniería en Producción Industrial, explicó que esta alternativa surgió debido al aumento constante en la necesidad de personal capacitado. “Esta es la primera vez que se hace un programa de este tipo para estudiantes, y servirá como prueba piloto para hacer mejoras para ediciones posteriores”, señaló Fonseca, quien además manifestó su deseo de que más empresas se sumen a esta iniciativa en el futuro.

Formación especializada y gratuita

El programa, que inició el pasado 4 de octubre y se extendió hasta principios de noviembre, consta de cuatro sesiones clave impartidas los sábados por expertos de la empresa Philips. Los módulos abarcan áreas críticas para la industria actual:

  • Análisis de solución de problemas.
  • Validaciones.
  • Regulaciones y normativa de la industria médica.
  • Manufactura de plásticos.

Actualmente, 46 estudiantes forman parte de este plan piloto. Como requisito, los jóvenes deben ser estudiantes activos de la carrera y haber aprobado el curso de Control de Calidad, asegurando así una base técnica sólida.

Una ventaja para el mercado laboral

Para los estudiantes, esta formación representa un puente directo hacia el mundo del trabajo. Ximena Ramírez González, participante del programa, destacó que la industria médica es un campo en constante crecimiento gracias a la inversión extranjera y el desarrollo de las zonas francas en el país.

“Contar con conocimientos específicos en esta área no solo mejora la empleabilidad, sino que también posiciona a los estudiantes como candidatos atractivos”, comentó Ramírez. La estudiante enfatizó que, al recibir información técnica que no suele estar en los planes de estudio tradicionales, se adquiere una diferencia clara en un mercado laboral cada vez más exigente.

Aquellos estudiantes interesados en fortalecer su perfil para las próximas ediciones deberán estar atentos a las convocatorias que el TEC realizará el próximo año.

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