El desarrollo urbano sostenible es un reto compartido por las municipalidades de todo el mundo, y Costa Rica no es la excepción. Recientemente, el Sustainable Urban Transitions Lab (Sut Lab) —un programa europeo que une a la ETH Zürich con el Bolt Urban Fund— presentó los hallazgos preliminares de una investigación en las ciudades de Hannover (Alemania) y Sevilla (España). Los datos arrojan luz sobre cómo el uso de monopatines y bicicletas eléctricas, coordinado con políticas locales inteligentes, está redefiniendo el movimiento en los cantones urbanos.
Este reporte es el primer paso de un proyecto diseñado para apoyar los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), una herramienta que en nuestro país cobra cada vez más relevancia para los gobiernos locales que buscan reducir el congestionamiento y mejorar la calidad de vida de sus vecinos.
Políticas municipales con impacto real
Uno de los puntos más destacados del informe es que la política pública municipal sí funciona cuando se basa en datos. En el caso de Hannover, la implementación de restricciones de estacionamiento más estrictas en el centro de la ciudad resultó sumamente efectiva. Estas medidas lograron reducir los viajes “ultra cortos” (menores a 1 km), fomentando que el uso de monopatines eléctricos sea más propositivo y menos errático.
Para un ayuntamiento costarricense, esto demuestra que la regulación del espacio público y las zonas de parqueo no son solo medidas de ordenamiento, sino herramientas directas para moldear el comportamiento del ciudadano y mejorar la fluidez vial.
Género y turismo: factores clave para el diseño cantonal
El estudio revela que la movilidad no es uniforme; entender quién se mueve y cómo es vital para la seguridad:
- La brecha de género: En Hannover, se determinó que las mujeres suelen viajar más temprano y conectan con mayor frecuencia con el transporte público. Sin embargo, enfrentan riesgos de seguridad en áreas distintas a las de los hombres. Esta información es crítica para que las municipalidades diseñen infraestructura (como iluminación y ubicación de paradas) con una perspectiva de seguridad real.
- Locales vs. Turistas: En Sevilla, el 54% de los viajes en bicicletas eléctricas son realizados por visitantes. Estos usuarios siguen rutas más lentas, principalmente por zonas históricas y riberas, a diferencia de los locales que buscan eficiencia. Este hallazgo subraya la necesidad de que los planes municipales equilibren las rutas de ocio con las necesidades de movilidad cotidiana.
De los datos a la planificación de ciudades para la gente
“Estos hallazgos convierten nuestros datos en una historia sobre las personas: cómo se mueven, en qué transporte se sienten seguros y qué políticas cambian realmente el comportamiento de viaje”, explicó Jevgeni Kabanov, representante de Bolt.
La siguiente fase del proyecto utilizará modelos de simulación para analizar cómo conectar la nueva infraestructura de transporte público con los centros de movilidad (hubs). En Sevilla, incluso se analizarán datos de plataformas de transporte compartido para entender mejor los patrones de uso del automóvil particular.
Para los planificadores y regidores en Costa Rica, la lección es clara: la micromovilidad, bien gestionada desde el gobierno local, ofrece una oportunidad de oro para mejorar el acceso de “última milla”, aumentar la seguridad ciudadana y garantizar una movilidad más limpia y equitativa en el corazón de nuestros cantones.





