Impulso al agro local: 245 productores costarricenses se transforman en agroempresarios

En el marco del fortalecimiento de las economías cantonales y el fomento de la gobernanza económica local, el sector agrícola de Costa Rica muestra señales de una evolución hacia la profesionalización empresarial. A través del programa Tierra Fértil de Walmart, un total de 245 proveedores agrícolas nacionales han logrado transitar de un modelo de producción tradicional hacia estructuras de agroempresas sostenibles.

Esta iniciativa, que tiene sus raíces en el país desde 1972, se alinea con los esfuerzos de diversos gobiernos locales por dinamizar el empleo en las zonas rurales y asegurar el bienestar de las familias productoras. Según datos recientes, durante los primeros nueve meses del año, la compañía destinó ¢29.000 millones a la compra directa de productos a estos proveedores, lo que representa un crecimiento del 15% respecto al periodo anterior en 2024.

Impacto en la economía territorial y familiar

El impacto de estas dinámicas comerciales trasciende las fincas, alcanzando a más de 3.500 familias en distintos puntos del territorio nacional. Para las municipalidades, que buscan constantemente atraer inversión y generar condiciones de mercado seguras para sus administrados, estos modelos de “Valor Compartido” ofrecen una ruta para reducir la intermediación y mejorar los ingresos de los pequeños y medianos agricultores.

Hugo Marín, subgerente de Desarrollo de Productores de Walmart Centroamérica, señaló que el programa integra tanto a productores que cultivan en sus propias tierras como a nuevos emprendedores que han decidido formalizar sus empresas para abastecer la red nacional de 343 tiendas. “En Walmart, crecer juntos es parte de nuestra esencia”, subrayó Marín, destacando que la agricultura se perfila como una oportunidad real de transformación social.

Casos de éxito en los cantones

El beneficio de esta tecnificación es palpable en casos como el de Ulises Martínez, productor de la provincia de Cartago. Antes de la pandemia, Martínez comercializaba su producción de chiles en hoteles, restaurantes y ferias del agricultor en el Pacífico Central, específicamente en los cantones de Garabito (Jacó), Parrita y Quepos.

Tras recibir asesoría técnica para mejorar la eficiencia de sus cultivos, Martínez logró pasar de 5.000 a 80.000 plantas en un periodo de cuatro años. Además, esta diversificación le permitió incursionar en la siembra de rábano, zuchini y lechuga, fortaleciendo la seguridad alimentaria y la oferta productiva de su región.

Herramientas para la gestión empresarial del agro

Desde la perspectiva de la gestión local, la capacitación es clave para la sostenibilidad de los proyectos. Katherine Jiménez, del programa de Pymes de Walmart, explicó que el acompañamiento incluye la labor de extensionistas agrícolas que asesoran en buenas prácticas sostenibles, manejo de finanzas básicas, selección de semillas y rotación de cultivos.

Los productores también acceden a:

  • Tecnología avanzada: Implementación de invernaderos especializados, hidroponía y estructuras de techo retráctil para garantizar la producción durante todo el año.
  • Información técnica: Acceso 24/7 a una aplicación móvil con pronósticos climáticos y noticias del sector.
  • Financiamiento: Facilidades para adquirir tecnología que mejore la calidad del producto final.

Esta transformación hacia una agricultura de precisión y con visión empresarial no solo garantiza productos frescos como sandías, zanahorias y hortalizas variadas para el consumidor, sino que también consolida un tejido productivo más resiliente ante los retos económicos que enfrentan las municipalidades de vocación agrícola en Costa Rica.

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