En un paso decisivo hacia la modernización del Estado, la ciudad de Berlín, Alemania, ha puesto en marcha su propio asistente de Inteligencia Artificial (IA) denominado BärGPT. Esta herramienta, desarrollada bajo un modelo de código abierto, tiene como objetivo principal liberar al personal administrativo de tareas rutinarias y repetitivas, permitiéndoles enfocarse en una atención más directa y eficiente hacia la ciudadanía.
El proyecto es el resultado de una colaboración entre la Cancillería del Senado de Berlín y CityLab, el laboratorio de innovación de la Fundación Tecnológica de Berlín. Lo que diferencia a esta iniciativa de otras soluciones comerciales es que ha sido diseñada “a medida” tras un periodo de prueba con los propios funcionarios públicos, asegurando que responda a las necesidades reales de la gestión gubernamental.
Un aliado para la eficiencia pública
BärGPT funciona como una plataforma versátil donde los empleados pueden realizar consultas, traducir textos, generar borradores y resumir documentos extensos. Una de sus funciones más potentes es su sistema de gestión documental, que permite cargar archivos institucionales para realizar búsquedas inteligentes y análisis de datos de forma segura.
Martina Klement, secretaria de Estado para la Digitalización y Modernización Administrativa de Berlín, destacó que esta herramienta permite aprovechar el potencial de la IA “de una manera segura y práctica”. Según la funcionaria, esta innovación no solo alivia la carga de trabajo, sino que sienta las bases para un uso soberano y autónomo de la tecnología en el sector público.
Ante desafíos globales como la escasez de personal calificado y los cambios demográficos, Berlín apuesta por la IA para optimizar sus recursos. “La estrecha participación de los empleados ha dado como resultado una solución que aporta un valor real en el trabajo diario”, afirmó el Dr. Benjamin Seibel, director de CityLab.
¿Cómo podrían las municipalidades de Costa Rica implementar esta tecnología?
El ejemplo de Berlín ofrece una hoja de ruta clara para los gobiernos locales en Costa Rica. La implementación de un asistente de IA municipal, adaptado al marco legal y administrativo costarricense, podría transformar la gestión de nuestras alcaldías de las siguientes formas:
- Análisis de planes reguladores y reglamentos: Un asistente de IA permitiría a los funcionarios municipales consultar rápidamente normativas complejas o planes reguladores extensos. Al subir estos documentos al sistema, un empleado podría preguntar: “¿Cuáles son los retiros permitidos en la zona residencial X?”, obteniendo una respuesta inmediata basada estrictamente en el documento oficial.
- Atención de consultas ciudadanas: Las municipalidades suelen recibir miles de consultas similares sobre pago de impuestos, recolección de residuos o patentes. Una IA entrenada con la base de datos municipal podría generar respuestas preliminares para que el funcionario solo deba revisarlas y enviarlas, reduciendo drásticamente los tiempos de espera.
- Traducción para el turismo y residentes extranjeros: En cantones con alta afluencia turística o residentes extranjeros (como Garabito, Santa Cruz o el Gran Área Metropolitana), la herramienta facilitaría la comunicación inmediata y la traducción de formularios o requisitos legales al inglés u otros idiomas, mejorando la competitividad del cantón.
- Resumen de actas de concejo municipal: Las sesiones de los Concejos Municipales generan actas extensas. Una herramienta de este tipo podría resumir los acuerdos principales y puntos de debate de forma automática, facilitando la transparencia y el acceso a la información para los vecinos.
- Soberanía de datos: Al igual que Berlín, las municipalidades costarricenses podrían optar por soluciones de código abierto gestionadas por ellas mismas o mediante convenios con el IFAM o el MICITT, garantizando que la información sensible de los contribuyentes no sea utilizada por empresas privadas externas, cumpliendo así con la Ley de Protección de la Persona frente al Tratamiento de sus Datos Personales (Ley 8968).
La experiencia de Berlín demuestra que la tecnología, cuando se implementa con seguridad y con la participación de los trabajadores, no sustituye al funcionario, sino que lo empodera para brindar un mejor servicio público. Para las municipalidades costarricenses, este podría ser el camino para superar el rezago en la digitalización y avanzar hacia una gestión más ágil y moderna.






