El proyecto europeo Camber (Connected and Adaptive Maintenance for Safer Urban and Secondary Roads) ha dado un paso decisivo al pasar de la teoría a la práctica. Con el inicio de operaciones en cinco sitios piloto, esta iniciativa financiada por la Unión Europea busca revolucionar la forma en que se monitorea, evalúa y mejora la seguridad en las carreteras urbanas y secundarias, un desafío que resuena profundamente con la realidad de los gobiernos locales en Costa Rica.
El reto de las vías secundarias
Lanzado oficialmente en enero de 2025, Camber se enfoca en las rutas que representan el mayor riesgo: las carreteras secundarias. En Europa, esta red abarca más de 725,000 km y es responsable del 92% de las muertes viales. Estas vías son ecosistemas complejos donde conviven peatones, ciclistas, motociclistas y vehículos de carga.
El proyecto, que reúne a 14 socios estratégicos, utiliza una combinación de tecnologías de vanguardia para salvar vidas:
- Gemelos digitales: Réplicas virtuales de las carreteras para simular escenarios y mantenimiento.
- Sensores de nueva generación: Datos provenientes de vehículos, telemetría y teléfonos inteligentes.
- Sistemas ADAS: Evaluación de sistemas avanzados de asistencia al conductor.
- Medidas de ingeniería de bajo costo: Intervenciones probadas para reducir la gravedad de los accidentes.
“Camber ofrece a los gestores viales algo que pueden usar mañana mismo: información procesable, herramientas flexibles e intervenciones rentables”, destacó la coordinadora del proyecto, Olivera Rozi.
Lecciones de los planes piloto
Los cinco puntos de prueba en Europa muestran aplicaciones diversas que podrían adaptarse al entorno costarricense:
- Cascais, Portugal: Autobuses de hidrógeno equipados con sensores Mobileye recopilan datos de seguridad durante sus rutas diarias, protegiendo especialmente a los usuarios vulnerables.
- Tríkala, Grecia: Utilizan una plataforma de sensores en teléfonos inteligentes para ciclistas y un gemelo digital basado en GIS para gestionar el mantenimiento.
- Holanda Septentrional, Países Bajos: Identificación de puntos críticos en rutas escolares y ciclovías, utilizando alertas en tiempo real.
- Croacia: Recopilación de datos de alta precisión enfocada específicamente en la seguridad de los motociclistas.
- España: Misiones de captura de datos en rutas de largo alcance para desarrollar medidas de bajo costo para ciclistas.
¿Cómo podrían las municipalidades costarricenses implementar este modelo?
La realidad de la red vial cantonal de Costa Rica, a menudo carente de datos actualizados y con recursos limitados, encontraría en el enfoque de Camber una hoja de ruta técnica muy valiosa. Así podría aterrizarse a nuestra realidad municipal:
- Sensores en la flota municipal: Al igual que en Cascais, las municipalidades podrían equipar sus camiones recolectores de basura o vehículos de inspección con sensores básicos o aplicaciones de telemetría. Mientras el camión hace su ruta habitual por los barrios, recolectaría datos sobre el estado del asfalto (huecos) o puntos de frenado brusco que indiquen peligrosidad.
- Gestión basada en datos (GIS): La implementación de “gemelos digitales” simplificados mediante sistemas de información geográfica (como los que ya usan algunas municipalidades) permitiría priorizar el presupuesto de la Ley 8114. En lugar de reparar calles por percepción, se haría donde los datos de sensores indiquen mayor deterioro o riesgo de accidentes.
- Seguridad para ciclistas y escolares: Siguiendo el ejemplo holandés, los gobiernos locales podrían mapear “rutas seguras a la escuela”. Usando datos de aplicaciones móviles, se podrían identificar las intersecciones donde los peatones corren más riesgo y aplicar las “medidas de ingeniería de bajo costo” que propone Camber, como demarcación reflectiva mejorada o reductores de velocidad estratégicos.
- Enfoque en motociclistas: Dado el alto índice de mortalidad de motociclistas en Costa Rica, las municipalidades podrían aplicar el modelo de Croacia, analizando el agarre del pavimento y la señalización vertical específicamente en curvas peligrosas de las rutas cantonales.
Como señala el coordinador técnico Ali Pirdavani, “las carreteras secundarias suelen carecer de datos fiables; Camber llena esos vacíos”. Para los ayuntamientos de nuestro país, adoptar tecnologías similares significaría pasar de un mantenimiento reactivo a uno proactivo, optimizando cada colón invertido en favor de la vida.







