La reciente Asamblea General Ordinaria de la Asociación Nacional de Alcaldías e Intendencias (ANAI) se convirtió en el epicentro de la discusión política local, reuniendo a los jerarcas de los 84 cantones y los distritos administrativos del país. El encuentro no fue una simple formalidad; representó un análisis profundo sobre la autonomía municipal y la urgencia de modernizar las herramientas de gestión para responder a las demandas de las comunidades.
Una agenda volcada al territorio
Durante la sesión, las alcaldías e intendencias definieron una hoja de ruta que prioriza la calidad de vida y la sostenibilidad. Entre los ejes centrales de trabajo para este periodo destacan:
- Deporte y salud comunitaria: La implementación local de la Política Nacional del Deporte, reconociendo que el bienestar físico nace en los barrios y requiere de una ejecución municipal efectiva.
- Modernización financiera: Se exploró la viabilidad de utilizar fondos de inversión para financiar proyectos de infraestructura crítica, vivienda y gestión de residuos, rompiendo con la dependencia exclusiva de las transferencias estatales y los tributos locales.
- Eficiencia operativa: La validación del Plan Anual Operativo 2026 de la ANAI, enfocado en el fortalecimiento de capacidades técnicas para los funcionarios municipales.
- Gestión de residuos: Un tema crítico donde se analizaron los obstáculos actuales para transitar hacia modelos de economía circular y soluciones ambientales responsables.
El rol transformativo de la ANAI en el marco jurídico
En el ecosistema político costarricense, la ANAI ha dejado de ser una simple asociación para convertirse en un actor político-jurídico fundamental. Su papel trasciende la representación gremial; actúa como un puente técnico entre el Código Municipal y la realidad de los gobiernos locales.
Bajo el marco jurídico actual, la ANAI cumple un rol de blindaje y transformación de la autonomía municipal. Al centralizar el acompañamiento técnico y la representación ante el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa, la asociación permite que las municipalidades —especialmente las de menores recursos— tengan voz en la creación de leyes que afectan su presupuesto y competencias. Su labor es clave para que la descentralización no sea solo una transferencia de responsabilidades, sino también de recursos y poder real de decisión.
Movilidad local: el respaldo al transporte interdistrital
Uno de los puntos más altos de la asamblea fue el respaldo unánime al proyecto de “Ley para la Creación y Regulación del Sistema Municipal de Transporte Público Interdistrital”. Esta iniciativa, gestada en la Alcaldía de Curridabat con apoyo legislativo, busca saldar una deuda histórica con la movilidad urbana.
El proyecto propone un cambio de paradigma: que sean las municipalidades quienes planifiquen, operen y supervisen el transporte dentro de sus propios cantones. Actualmente, la falta de un marco jurídico claro limita a los gobiernos locales, dejándolos atados a un modelo centralizado que muchas veces no entiende las dinámicas de desplazamiento vecinal.
Con esta reforma, se busca que los municipios puedan implementar esquemas innovadores y sostenibles, aprovechando la competencia que la Constitución Política ya les otorga para promover el desarrollo integral de sus territorios. La ANAI ha sido clara: la autonomía municipal debe incluir la capacidad de mover a su gente de forma eficiente y digna.







