La Municipalidad de San Carlos informó que no procederá con la instalación de reductores de velocidad en tres puntos de la ciudad, tras un estudio técnico realizado en Ciudad Quesada y solicitado por la presidenta municipal, Raquel Marín.
La evaluación de la Unidad Técnica de Gestión Vial determinó que dos ubicaciones están en Cedral y la otra en barrio Los Ángeles, y que ninguna cumple las condiciones reglamentarias para colocar los dispositivos solicitados.
En el primer punto, frente a la oficina de la ASADA Cedral, el informe señala que aunque existe una dependencia que recibe público, no hay presencia habitual de personas vulnerables y además hay dos intersecciones separadas por apenas 43 metros, debajo del mínimo reglamentario de 50 metros.
El segundo sitio —a 75 metros de la Pulpería La Piñata— y el tercero, ubicado a 175 metros al sur de la Iglesia Católica de Los Ángeles, presentan pendientes y curvas que reducen la visibilidad, lo que dificulta la colocación segura de reductores.
El ingeniero Alexander Rojas, autor del estudio, subraya que la geometría vial y el estacionamiento indebido son los factores determinantes. El documento recomienda demarcar cordones en amarillo y reforzar la señalización vertical para mitigar riesgos, aunque aclara que estas medidas dependen del comportamiento de los conductores.
La información fue divulgada previamente por San Carlos Digital, que tuvo acceso al informe técnico.







