El panorama de la gobernanza local en la región ha dado un paso decisivo hacia la sostenibilidad. En el marco del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, celebrado en Ciudad de Panamá, el Grupo de Liderazgo Climático C40 y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) formalizaron una alianza estratégica que promete transformar la gestión municipal durante los próximos cinco años.
Este acuerdo, materializado mediante un Memorando de Entendimiento (MoU), busca cerrar la brecha entre la planificación técnica y la ejecución financiera, un desafío que muchas de nuestras municipalidades en Costa Rica enfrentan al intentar implementar proyectos de alto impacto.
Un impulso a la resiliencia y la infraestructura verde
La colaboración se centra en dotar a los gobiernos locales de herramientas para preparar, financiar e implementar proyectos que respondan a la crisis climática actual. Para el contexto costarricense, donde los gobiernos locales lidian con inundaciones recurrentes, deslizamientos y la necesidad de modernizar el transporte, los ejes de esta alianza resultan sumamente relevantes:
- Adaptación y soluciones basadas en la naturaleza: Prioriza la biodiversidad y el diseño urbano sensible al agua para mitigar riesgos como el calor extremo y las inundaciones.
- Movilidad sostenible: Apoyo técnico y financiero para la electrificación del transporte público y movilidad de cero emisiones.
- Gestión hídrica y saneamiento: Fortalecimiento de la seguridad hídrica ante sequías y eventos extremos.
- Presupuestos climáticos: Integración de criterios de sostenibilidad dentro de la planificación presupuestaria municipal.
De la ambición a los proyectos bancables
Uno de los puntos más críticos que aborda esta alianza es la creación de “proyectos bancables”. Como bien señaló Mark Watts, director ejecutivo de C40 Cities, el reto actual no es solo saber qué hay que hacer, sino cómo financiarlo con rapidez. La alianza conectará a las ciudades con el Programa de Finanzas Urbanas de C40, facilitando el acceso a capital que usualmente es difícil de alcanzar para las administraciones locales de forma aislada.
Por su parte, Federico Gutiérrez, vicepresidente de C40 para la región y alcalde de Medellín, destacó que las alianzas de este tipo son vitales para que la acción climática genere beneficios sociales y económicos directos para los ciudadanos.
Sinergia con el desarrollo urbano integral
El acuerdo no camina solo; se alineará con iniciativas regionales existentes como la Red de BiodiverCiudades de CAF y el programa Adapting BiodiverCities (ABC), que operará entre 2026 y 2028. Esta integración asegura que el desarrollo urbano no se vea como algo separado de la conservación ambiental, sino como un engranaje único que mejora la calidad de vida en los cantones.
Para las municipalidades costarricenses, esta noticia es una señal clara de que el financiamiento internacional está girando hacia lo local, priorizando soluciones que nazcan desde las comunidades y que utilicen la infraestructura verde como motor de resiliencia.







