El LanammeUCR identificó problemas en dos rutas nacionales de concreto tras una auditoría técnica realizada entre 2024 y 2025, lo que encendió alertas sobre la calidad y durabilidad de estas obras viales.
Las evaluaciones se desarrollaron en la ruta 18, ubicada en Abangares, y en la ruta 240 en Moín, Limón, donde se detectaron deterioros en tramos intervenidos recientemente.
Entre los principales hallazgos destacan grietas en losas de concreto con menos de un año de construcción en Abangares, así como irregularidades en la superficie del pavimento en Moín, lo que podría afectar la seguridad vial, especialmente durante condiciones de lluvia.
El informe también evidenció debilidades en los procesos constructivos, como la colocación inadecuada de elementos estructurales clave y la utilización de concreto sin contar con diseños de mezcla debidamente aprobados, lo que genera dudas sobre la calidad del material utilizado.
Asimismo, se identificaron incumplimientos en parámetros técnicos durante pruebas de laboratorio, relacionados con la resistencia y trabajabilidad del concreto, aspectos fundamentales para garantizar la vida útil de las carreteras.
El organismo técnico señaló que algunas fallas reportadas desde hace años aún no han sido corregidas, por lo que instó a las autoridades a ejecutar reparaciones oportunas y aplicar las medidas contractuales correspondientes.
Entre las recomendaciones, se incluye mejorar los controles de calidad, fortalecer la supervisión de obras y sustituir las secciones más deterioradas para evitar mayores afectaciones a los usuarios.
Pese a las observaciones, el informe reconoce prácticas positivas en uno de los proyectos, como el uso de técnicas para conservar la humedad del concreto durante su colocación.







