La región de la Bahía de Swansea, en el suroeste de Gales, ha marcado un hito en su camino hacia la transformación digital con la finalización del proyecto “Dark Fibre East”. Esta iniciativa, parte del ambicioso Programa de Infraestructura Digital del Swansea Bay City Deal, ofrece un modelo de referencia para las municipalidades costarricenses que buscan optimizar la gestión de datos y la interconectividad entre instituciones.
¿Qué es la “fibra oscura” y por qué es relevante?
En el argot tecnológico, la fibra oscura se refiere a cables de fibra óptica ya instalados pero que aún no están siendo utilizados (no tienen señales de luz). Al ser arrendada o adquirida por el sector público, permite crear una red de altísima capacidad, segura y privada, sin depender totalmente de los servicios comerciales estándar.
Un tejido digital para el servicio público
El proyecto, ejecutado por la empresa Virgin Media O2 Business, ha logrado interconectar 36 sedes del sector público mediante 46 conexiones estratégicas. Entre los actores beneficiados se encuentran:
- Consejos municipales (equivalentes a nuestras municipalidades).
- Centros de salud y juntas universitarias de salud.
- Universidades regionales.
- Servicios de emergencias y ambulancias.
Con una inversión que supera los 1.3 millones de libras esterlinas, la red permite que estas organizaciones compartan información de forma segura y a velocidades ultra rápidas. Esto no solo facilita el trabajo en la nube y el teletrabajo administrativo, sino que aumenta la resiliencia de los servicios críticos, asegurando que la conexión no se pierda incluso en situaciones de interrupción externa.
Gobernanza colaborativa: la clave del éxito
Para los lectores de MuniNoticias.CR, el aspecto más destacado de esta noticia no es solo la tecnología, sino la gestión política. El éxito del proyecto radicó en la colaboración estrecha entre las autoridades locales y los socios regionales. Esta coordinación permitió agilizar permisos de construcción y reducir retrasos burocráticos, un desafío común en el régimen municipal de Costa Rica.
“Este proyecto es un hito fantástico… refuerza el compromiso de invertir en infraestructura que genere beneficios duraderos para las personas, las empresas y los servicios públicos”, destacó el concejal Rob Stewart, líder del Consejo de Swansea.
Visión a futuro para Costa Rica
Al tratar la infraestructura digital como un activo a largo plazo, este proyecto gales prepara el terreno para una región más inteligente y conectada. Para el contexto costarricense, este modelo sugiere que la conectividad no debe verse como un gasto aislado de cada municipalidad, sino como una red regional que empodera a las comunidades y mejora la eficiencia de los servicios locales.
La finalización de la red Dark Fibre East demuestra que, cuando los gobiernos locales se unen para gestionar su propia infraestructura digital, el beneficio directo es para el ciudadano, quien recibe servicios más rápidos, seguros y modernos.







