La consolidación de los hubs industriales en Costa Rica no es solo una noticia de negocios; es un termómetro de cómo los territorios, especialmente en el régimen de zona franca, transforman la dinámica socioeconómica de sus comunidades. El pasado 24 de febrero de 2026, la empresa Resonetics oficializó el inicio de la construcción de su tercera planta de manufactura en la Zona Franca Coyol, en Alajuela.
Con una inversión que ronda los $15 millones, este proyecto no solo refuerza el clúster de dispositivos médicos, sino que proyecta la creación de 300 nuevos puestos de trabajo para el año 2027. Para la gestión municipal y los movimientos locales, esto representa un reto y una oportunidad en términos de movilidad urbana, servicios y capacitación de la fuerza laboral cercana.
Impacto en el ecosistema productivo y territorial
Desde la perspectiva de la gobernanza, la expansión de empresas de alta tecnología subraya la importancia de la infraestructura local. Según Dave Mitchell, SVP de Operaciones de la firma, esta decisión es fruto de una década de éxito operando en suelo nacional, donde ya cuentan con más de 500 colaboradores.
Por su parte, el CEO de la compañía, Kevin Kelly, destacó que esta planta es una pieza clave para escalar la innovación y atender la demanda global de tecnologías médicas que salvan vidas. Sin embargo, para los gobiernos locales, el dato más relevante reside en la intención de la empresa de fortalecer los vínculos con proveedores locales, lo que fomenta encadenamientos productivos que benefician a pequeñas y medianas empresas de la región.
El rol de las zonas francas en el desarrollo cantonal
El crecimiento de centros como Zona Franca Coyol plantea una reflexión sobre el urbanismo y la competitividad territorial. Carlos Wong, CEO de CODE Development Group, señaló que este parque industrial se ha consolidado como el principal ecosistema de Ciencias de la Vida del país, con exportaciones que superan los $4.440 millones anuales.
Desde las instituciones nacionales, el mensaje es de continuidad:
- Manuel Tovar (Comex): Enfatizó que el Gobierno busca mantener un entorno competitivo para que las empresas evolucionen hacia procesos más sofisticados.
- Laura López (PROCOMER): Resaltó que el talento especializado y los encadenamientos son los que permiten sostener estas inversiones de alto valor agregado.
Manufactura avanzada: un motor en ascenso
Los datos respaldan este optimismo. Al cierre de 2025, la manufactura representó el 48% de las exportaciones de bienes de Costa Rica, alcanzando los $10.927 millones. Este crecimiento del 25% respecto al año anterior demuestra que el país está transitando hacia una economía de mayor complejidad técnica.
Para MuniNoticias.CR, este anuncio es un recordatorio de que la prosperidad de una municipalidad está estrechamente ligada a su capacidad de integrarse en estas redes globales de valor, garantizando que el desarrollo industrial se traduzca en bienestar real y empoderamiento para las comunidades que albergan estos centros de innovación.







