La seguridad en los destinos locales recibió un impulso clave. El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) formalizó la entrega de indumentaria valorada en casi 50 millones de colones, destinada a fortalecer la operatividad de los 320 oficiales que integran la Policía Turística en todo el territorio nacional.
Esta dotación, que incluye cerca de 2.000 camisas y más de 300 capas tipo jacket, busca mejorar las condiciones de trabajo de un cuerpo policial estratégico para la economía de los gobiernos locales. La inversión exacta de ¢49.739.436 forma parte de un convenio de cooperación entre el ICT y el Ministerio de Seguridad Pública vigente desde mediados de 2024.
Impacto en la gestión local y turística
Desde la perspectiva de la gobernanza, este apoyo interinstitucional es vital para mantener la competitividad de los cantones. William Rodríguez, ministro de Turismo, subrayó que el compromiso de la institución va más allá del equipo, recordando la reciente apertura de delegaciones en puntos clave como Santa Teresa de Cóbano y Cahuita, proyectos que demandaron una inversión superior a los 727 millones de colones durante el año pasado.
Por su parte, Mario Zamora, ministro de Seguridad Pública, reconoció al sector turismo como un aliado necesario en la prevención del delito, señalando que estas acciones permiten una respuesta más ágil en las comunidades.
Innovación y servicio al visitante
La iniciativa también incorporó herramientas para el sector privado y el gobierno local. Se distribuyeron materiales de rotulación para promover la línea 911 Turismo y códigos QR del programa “Guardianes del Turismo”. Estos últimos permitirán a guías y transportistas coordinar alertas en tiempo real, un ejemplo de cómo la tecnología se integra a la seguridad comunitaria.
Un cuerpo especializado para el mundo
Próxima a cumplir 20 años de servicio en diciembre, la Policía Turística ha evolucionado hacia la profesionalización. Actualmente, gran parte de sus efectivos dominan idiomas como inglés, francés, portugués y alemán, con algunos capacitándose incluso en lenguas asiáticas para mejorar la atención en los 21 destinos de alta afluencia donde tienen presencia.
Desde San José y Cartago, hasta zonas costeras como Tamarindo, Jacó, Manuel Antonio o el Caribe Sur, la presencia de estos oficiales en aeropuertos, terminales de cruceros y centros urbanos es una pieza fundamental para garantizar que la experiencia del visitante sea segura, sostenible y beneficiosa para el desarrollo local.







