La Ciudad de Nueva York expande su red de carga rápida: un espejo para la gestión municipal costarricense

La ciudad de Nueva York ha dado un paso estratégico en su ruta hacia la descarbonización. El alcalde Zohran Kwame Mamdani anunció recientemente la apertura de una nueva estación de carga rápida en Queens, específicamente en un parqueo municipal de Flushing. Este centro cuenta con ocho unidades de 360kW, capaces de cargar el 80% de una batería en cuestión de 15 minutos, y representa el primero de diez puntos que entrarán en operación este año gracias a una alianza entre el Departamento de Transporte (NYC DoT) y la Autoridad de Energía de Nueva York (NYPA).

Lo interesante de esta noticia para nuestra audiencia en Costa Rica no es solo la tecnología, sino el criterio de urbanismo social aplicado. La estación no se colocó al azar; se ubicó en una zona con poco acceso a carga asequible pero con una altísima densidad de conductores de plataformas y taxis (licenciados por la TLC).

El comisionado de transporte, Mike Flynn, destacó que instalar estos equipos donde viven los conductores trabajadores facilita la transición eléctrica sin afectar su productividad. Según los datos oficiales, Nueva York ya cuenta con más de 79,000 vehículos eléctricos registrados, un crecimiento del 14% respecto al año anterior, lo que demuestra que la infraestructura pública es el motor que acelera la adopción privada.

El contraste: ¿cómo lo hacemos en costa rica?

Para los gobiernos locales y actores del sector en Costa Rica, el modelo neoyorquino ofrece lecciones y contrastes importantes sobre el despliegue de infraestructura en la vía pública:

1. Gestión del espacio municipal vs. red centralizada Mientras que en Nueva York el ayuntamiento utiliza sus propios “lotes municipales” (parqueos públicos) para crear estos hubs, en Costa Rica el despliegue ha sido liderado mayoritariamente por empresas eléctricas estatales como el ICE y la CNFL, o empresas privadas como comercializadoras de vehículos. Los gobiernos locales costarricenses aún tienen un rol pendiente en la facilitación de espacios estratégicos en centros urbanos para este fin.

2. El enfoque en el transporte público y comercial La estrategia de NYC prioriza a los “trabajadores del volante” (taxis y Uber). En nuestro país, aunque la Ley 9518 incentiva la movilidad eléctrica, el despliegue de carga rápida en vías públicas ha estado más orientado al usuario particular que realiza viajes interurbanos. Existe una oportunidad de oro para que las municipalidades costarricenses promuevan estaciones de carga en zonas donde convergen los servicios de taxi y transporte de última milla.

3. Carga en acera (curbside charging) Un detalle relevante del reporte de Nueva York es la operación de 92 cargadores de “Nivel 2” instalados directamente en la acera en conjunto con la empresa Con Edison. En Costa Rica, el despliegue en vía pública (en el cordón de la caño) es prácticamente inexistente debido a vacíos regulatorios y de planificación urbana. Las municipalidades locales podrían liderar proyectos piloto para integrar cargadores en zonas de parquímetros, algo que dinamizaría el comercio local mientras el vehículo se carga.

4. Gratuidad de parqueo En el nuevo centro de Flushing, los usuarios no pagan tarifa de estacionamiento adicional mientras cargan. En Costa Rica, la Ley de Movilidad Eléctrica otorga beneficios de exoneración de parquímetros en algunos cantones, un incentivo que debe ser socializado y estandarizado para que el usuario sienta un ahorro real, tal como sucede en la metrópoli estadounidense.

Desde MuniNoticias.CR, seguiremos analizando cómo estas soluciones globales pueden adaptarse a nuestra topografía y marco legal, buscando siempre que el cantón sea el protagonista del cambio hacia ciudades más inteligentes y sostenibles.

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