Las comunidades indígenas y de adultos mayores del cantón de Puriscal recibieron un valioso espacio de formación y respaldo institucional. En una jornada coordinada por la Oficina de la Mujer (OFIM), la Oficina de Persona Adulta Mayor y Personas con Discapacidad (OPAMDIS) y la Policía Municipal, en alianza con profesionales en Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR), se llevó a cabo un despliegue de acompañamiento legal en los sectores de Zapatón y San Miguel. Esta iniciativa es una excelente noticia que descentraliza los servicios del casco urbano y promueve el acceso a la justicia; sin embargo, también plantea un cuestionamiento constructivo: ¿cómo asegurar que este tipo de asesorías no se queden en esfuerzos aislados y se conviertan en un canal de atención constante para los distritos más alejados?
Formación y convivencia: Un impacto positivo en los territorios
La actividad tuvo como ejes principales dos charlas de alto valor social: los derechos de las personas indígenas y los derechos de las personas adultas mayores. Más allá de la teoría, el encuentro abrió espacios de asesoría legal individualizada, permitiendo a los vecinos evacuar dudas específicas sobre tierras, pensiones y bienestar familiar en un entorno seguro y cercano.
La gran apertura, la calidez en el recibimiento y la alta convocatoria por parte de los habitantes de Zapatón y San Miguel demuestran la enorme necesidad de información que existe en estas comunidades. La articulación entre el gobierno local y la academia es un punto alto que merece ser destacado, ya que dota de herramientas prácticas de defensa a poblaciones históricamente vulnerables, fortaleciendo el tejido social y la confianza comunitaria del cantón.
El reto de cara al futuro: Sostenibilidad de la asistencia rural
Celebrar el éxito de esta jornada es indispensable, pues visibiliza el compromiso de los profesionales y la respuesta activa de los puriscalenses. No obstante, para el contribuyente del cantón, el verdadero bienestar se alcanza cuando estos proyectos demuestran sostenibilidad en el tiempo.
Las distancias geográficas y los costos de traslado suelen ser las principales barreras para que los vecinos de zonas indígenas y rurales resuelvan sus conflictos jurídicos cotidianos. Por ello, la comunidad identifica una valiosa oportunidad de mejora: el reto para las dependencias municipales es estructurar un calendario periódico de visitas o establecer ventanillas únicas de consulta virtual en los distritos. El verdadero impacto de esta exitosa jornada con la UCR se consolidará si sirve como base para crear un programa permanente que garantice que la defensa de los derechos humanos sea una realidad accesible todos los días del año en cada rincón de Puriscal.








Deja un comentario