El anuncio de la ruta definitiva del ferrocarril Panamá-David ha encendido las alarmas positivas en la zona sur de nuestro país. Este megaproyecto logístico, impulsado por la administración del mandatario panameño José Raúl Mulino, no se detendrá en la ciudad de David; su última parada planificada estará en la propia línea fronteriza de Paso Canoas. La noticia abre un abanico de posibilidades de empleo, turismo y comercio internacional que impactará directamente la dinámica económica local, según lo detalla una reciente crónica de la Oficina de Comunicación de la Universidad Nacional (UNA), titulada “Prevén crecimiento en frontera sur con tren panameño” y firmada por el periodista Johnny Núñez Z.
El impacto no se visualiza como algo lejano. Al ubicarse la estación terminal en Paso Canoas, el distrito de Corredores (perteneciente al cantón del mismo nombre) se convertirá en la puerta de entrada y salida de un flujo masivo de personas y mercancías. Estamos hablando de un sistema multimodal moderno con trenes de pasajeros que viajarán a velocidades de hasta 180 km/h, logrando conectar la frontera costarricense con la Ciudad de Panamá en menos de tres horas, además de trenes de carga pesada que se desplazarán a 100 km/h a lo largo de un trazado de 475 kilómetros.
El cantón de Corredores ante el reto logístico y el desarrollo de sus distritos
Para el cantón de Corredores, y específicamente para distritos clave como Corredores (donde se asienta Ciudad Neily y la propia comunidad fronteriza de Paso Canoas) y Laurel, este tren representa una inyección de dinamismo que obliga a repensar el ordenamiento territorial y el urbanismo comercial. Alan Abarca, coordinador de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Corredores, explicó en la fuente original que la región debe capitalizar la infraestructura que ya se consolida en la vecina provincia de Chiriquí. A solo una hora de camino de la frontera costarricense se localiza el aeropuerto de David, vías de cuatro carriles y nuevos muelles en edificación.
La meta de la municipalidad local es ambiciosa pero realista: consolidar a Corredores y articular esfuerzos con los cantones vecinos de la región Brunca, como Coto Brus, Golfito, Osa y el recién creado cantón de Puerto Jiménez. El objetivo es configurar un gran centro logístico regional capaz de atraer empresas bajo el régimen de zonas francas, generando empleo especializado y potenciando los encadenamientos productivos desde las bases comunitarias o movimientos grass-roots.
Alianzas académicas desde el distrito de Corredores para el talento local
La llegada de una infraestructura de este calibre exige preparar a la población local para que las plazas de trabajo se queden en la zona. Ante esto, las universidades ya se mueven sobre el terreno. El Campus Coto de la Universidad Nacional (UNA), situado en el distrito de Corredores, organizó un encuentro transfronterizo que reunió a estudiantes de la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI) y de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) con autoridades y académicos ticos de la UNA, la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Técnica Nacional (UTN).
Juan Gamboa, académico de la UNA en el Campus Coto, advirtió que Costa Rica tiene que inspirarse en el ritmo de crecimiento de Panamá para modernizar sus propios modelos de negocio. Desde las aulas en la zona sur, se busca dar un empuje fuerte al emprendimiento juvenil en carreras estratégicas como Ingeniería en Sistemas, Inglés y la carrera de Administración Aduanera, la cual fue abierta este año por la UTN en las instalaciones de la UNA en Coto debido a las proyecciones de crecimiento aduanero.
La conectividad que nacerá en Paso Canoas no solo acortará distancias geográficas con las 14 estaciones que tendrá la red ferroviaria panameña, sino que reta a las comunidades del sur de Costa Rica a asumir un rol protagónico en la gobernanza local y la planificación de ciudades inteligentes y conectadas.








Deja un comentario