Imagotipo horizontal color muninoticias.cr

Cumbre Mundial de Ciudades 2026: lecciones para la gobernanza local costarricense

La décima edición del World Cities Summit (WCS) 2026 cerró sus puertas en Singapur con un mensaje que resuena más allá del Pacífico: las ciudades no pueden seguir esperando. El llamado fue claro — acelerar, colaborar y transformar — y sus implicaciones para los municipios costarricenses merecen atención.

El eje central: actuar YA!

El tema de esta edición — Liveable and Sustainable Cities: ACT Now! — articuló tres ejes de acción que los organizadores propusieron como hoja de ruta para los tomadores de decisión urbana:

  • Acelerar soluciones urbanas innovadoras y sostenibles
  • Colaborar entre sectores y fronteras
  • Transformar las ciudades con liderazgo audaz y asociaciones estratégicas

En su intervención en la Plenaria de Liderazgo de Ciudades del Futuro, la ministra Indranee Rajah del gobierno singapurense identificó tres cambios de paradigma que están reorientando la gestión urbana global: pasar de proyectos piloto a soluciones a escala; abandonar el pensamiento sectorial en favor de una visión sistémica; y evolucionar de gobiernos que actúan solos hacia modelos en los que toda la sociedad participa activamente.

Como ejemplo de escala, la ministra citó el programa #FreetownTheTreeTown de Freetown, Sierra Leona, donde se sembraron 1,2 millones de árboles con seguimiento digital. Como ejemplo de pensamiento sistémico, mencionó la plataforma digital de la Universidad HafenCity de Hamburgo, que vincula modelos de información geográfica urbana con métricas de resiliencia, y que ya se está adaptando para otras ciudades europeas.

Costa Rica y su ventaja renovable: una oportunidad estratégica

Aquí es donde el contexto costarricense adquiere una dimensión especial. Mientras muchas ciudades del mundo debaten cómo descarbonizar su matriz energética, Costa Rica llega a esta conversación con una ventaja estructural envidiable: más del 90% de su electricidad proviene de fuentes renovables, principalmente hidroeléctrica, geotérmica, eólica y solar.

Esta realidad abre una ventana de oportunidad concreta para que municipios como San José, Cartago, Heredia o Liberia — cada uno con sus propias dinámicas de densidad, movilidad y crecimiento — lideren procesos de transformación urbana que en otros países apenas comienzan.

¿Cómo podría traducirse esto a la escala cantonal y distrital?

En el cantón central de San José, particularmente en distritos como Pavas, Hatillo o El Carmen, donde la densidad urbana es alta y la presión sobre los servicios municipales es intensa, una estrategia de movilidad eléctrica articulada con la matriz renovable del ICE podría reducir significativamente las emisiones del transporte urbano sin necesidad de cambiar la fuente de energía — solo aprovechar la que ya existe. La electrificación del transporte público interurbano, comenzado por rutas concesionadas de alta frecuencia como las que conectan La Uruca con el centro capitalino, ha sido un punto de entrada lógico.

En cantones periféricos con vocación turística o agrícola, como Turrialba en Cartago, o Sarapiquí en Heredia, la energía renovable distribuida — paneles solares comunitarios o microredes — podría fortalecer la resiliencia local frente a interrupciones en la red nacional, al tiempo que generan ahorros que los gobiernos locales podrían redirigir hacia infraestructura pública.

En el cantón de Nicoya, en Guanacaste, cuya condición de Zona Azul ya lo posiciona como referente de calidad de vida, la integración de criterios de ciudad inteligente — gestión de residuos con sensores, alumbrado público LED con regulación automática, datos abiertos sobre consumo energético municipal — podría profundizar ese liderazgo con herramientas concretas.

La clave que subraya el WCS 2026 es precisamente la transición de los proyectos piloto a la escala. Costa Rica tiene pilotos: el Tren Eléctrico Interurbano del Gran Área Metropolitana, iniciativas de movilidad sostenible en municipios como Belén, experiencias de compostaje comunitario en Santa Ana.

Lo que falta — y lo que la cumbre de Singapur ofrece como marco — es el salto hacia políticas municipales que sistematicen esas experiencias y las repliquen entre cantones con características similares.

El rol de los municipios costarricenses

El WCS también anunció la tercera edición de su Consejo de Conocimiento, un espacio de reflexión estratégica sobre desarrollo urbano regenerativo y habitabilidad futura. Para los concejos municipales y alcaldías costarricenses, la señal es clara: la gobernanza local ya no puede operar en silos. La coordinación entre municipios vecinos — como ocurre en la conurbación del Gran Área Metropolitana — y entre instituciones como el MOPT, el ICE, el AyA y las municipalidades, es condición necesaria para responder a los retos de vivienda asequible, cambio climático y regeneración urbana que el WCS identificó como prioritarios.

La próxima edición del World Cities Summit se realizará del 11 al 13 de junio de 2028 en Singapur. El Foro de Alcaldes se celebrará en 2027, con Ciudad de México como sede anfitriona, en su calidad de ganadora del Premio Mundial de Ciudad Lee Kuan Yew 2024.

Deja un comentario

Últimas noticias