La red vial no pavimentada de nuestro país enfrenta un desafío constante ante el clima y el tránsito pesado. Para conocer su estado real, el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (LanammeUCR) evaluó las condiciones de la superficie de ruedo y los sistemas de drenaje en cuatro rutas nacionales de lastre. Los resultados, detallados en tres informes técnicos, evidencian desde tramos transitables hasta deterioros severos que comprometen la conectividad local.
Estas evaluaciones fueron realizadas por la Unidad de Gestión y Evaluación de la Red Vial Nacional del Programa de Infraestructura del Transporte de LanammeUCR, basándose en inspecciones de campo cuyos resultados se compartieron formalmente con la Administración vial. Mantener estas vías en condiciones óptimas es crucial, ya que impactan de forma directa en la logística de exportación, el comercio regional y el traslado diario de los habitantes en diversas comunidades rurales del territorio costarricense.
Ruta nacional 138 Upala y Los Chiles: deterioro crítico en el cordón fronterizo del norte
El informe técnico EIC-LANAMME-INF-0284-2026 analiza la ruta nacional 138, un eje de comunicación fundamental para la producción agrícola y el traslado de mercancías en la zona norte profunda, uniendo directamente a las comunidades de los cantones de Upala y Los Chiles.
La evaluación confirma un desgaste acelerado de la vía que exige obras inmediatas para velar por la seguridad vial y dar continuidad a la actividad agroindustrial de la región. Los problemas detectados se resumen en:
- Daños en la superficie: Se identificó una pérdida notable de la corona de la carretera, además de baches profundos y deformaciones constantes que dañan los vehículos particulares y de carga. El exceso de polvo y la presencia de agregado suelto reducen de forma peligrosa la visibilidad de los conductores.
- Colapso del drenaje: El sistema de evacuación de agua de lluvia es deficiente. Faltan cunetas en múltiples sectores y los canales existentes sufren obstrucciones por sedimentos y maleza. Se midieron más de 2 kilómetros de sistemas de drenaje con fallas funcionales severas.
- Factores de riesgo: Al ubicarse en una zona de precipitaciones intensas y suelos vulnerables, el paso constante de camiones pesados asociados a la agroindustria acelera el colapso estructural del camino de tierra.
LanammeUCR recomienda intervenir de urgencia mediante la restitución del perfil transversal, la limpieza total de los drenajes laterales y la colocación de nuevo material granular de lastre.
Ruta nacional 239 Puriscal y Parrita: conectividad bajo advertencia entre el Valle Central y el Pacífico
La ruta nacional 239 funciona como un puente comercial y turístico que enlaza el cantón de Puriscal (en San José) con el cantón de Parrita (en el Pacífico Central). Según el informe EIC-Lanamme-INF-1356-2025, esta vía conserva condiciones aceptables de tránsito en la mayor parte de su extensión, aunque arrastra deficiencias puntuales que deben corregirse a tiempo.
- Nivel de transitabilidad: El 62 % de la ruta se catalogó en un estado “Aceptable”, permitiendo una circulación funcional. No obstante, un 23 % se encuentra en una condición “Pobre”, concentrando los daños más avanzados.
- Problemas de diseño y conservación: La debilidad principal radica en la mala conformación de la corona de la carretera. Sin esta inclinación adecuada, el agua se empoza y desgasta el lastre de forma acelerada. También se reportaron ondulaciones de la superficie que causan vibraciones en los vehículos, erosión localizada, baches moderados y material suelto. Pese a esto, la base del camino muestra buena resistencia y pocas roderas profundas.
- Drenajes obstruidos: Se hallaron 1,2 kilómetros de drenajes con fallas (equivalente al 2,2 % de la ruta total), principalmente debido a la falta de cunetas y la acumulación de vegetación y sedimentos.
Para asegurar la sostenibilidad de esta ruta clave para el comercio agrícola y el acceso a los distritos rurales, el informe advierte la necesidad de perfilar la corona de la vía, desobstruir los drenajes laterales y priorizar los tramos calificados como “Pobres”.
Rutas nacionales 249 y 505 Pococí y Sarapiquí: realidades opuestas en el Caribe y la Zona Norte
El informe EIC-Lanamme-INF-1384-2025 expone una situación contrastante entre dos rutas vecinas que sirven como corredores de producción agrícola esenciales para los cantones de Pococí (en la provincia de Limón) y Sarapiquí (en la provincia de Heredia). Ambas carreteras soportan un clima extremo que supera los 4 000 mm de lluvia al año, lo que junto al tránsito pesado satura los materiales y causa pérdida de finos.
- Ruta 249 (Pococí): Alerta por daño estructural profundo Esta vía presenta una condición mayoritariamente “Pobre”. Más de la mitad de los sectores evaluados arrastran fallas severas como pérdida total del perfil transversal, baches profundos, un espesor de lastre insuficiente y alta generación de polvo. Sus drenajes están en estado crítico: hay 1,7 kilómetros de canales disfuncionales u obstruidos (7,6 % de la vía), lo que destruye el camino a paso firme y pone en riesgo la seguridad de los usuarios en los distintos distritos del cantón caribeño. Se requiere una rehabilitación urgente de la corona, limpieza de drenajes y un aporte nuevo de material.
- Ruta 505 (Sarapiquí): Condición estable con necesidad de prevención A diferencia de la anterior, esta ruta mantiene un estado general entre “Aceptable” y “Bueno”. Estructuralmente demuestra una buena capacidad de soporte y deformaciones leves. Sus problemas principales son menores: pérdida parcial de la corona, baches aislados y acumulación de material suelto en la superficie. Sin embargo, registra 1,49 kilómetros de drenajes con deficiencias (11 % del trazado evaluado). El laboratorio recomienda aplicar mantenimiento preventivo sostenido, control de polvo y estabilización de suelos antes de que inicien las épocas de alta pluviosidad para evitar que la vía se degrade.
La fragilidad de las vías no pavimentadas ante el clima y el tránsito
Como balance final de estas inspecciones, LanammeUCR subraya que las carreteras de lastre poseen una naturaleza altamente frágil. Los datos expuestos en estos informes técnicos deben asumirse como una advertencia urgente para las autoridades viales competentes. Ninguna de estas cuatro rutas nacionales tiene la capacidad física de conservar el estado reportado durante períodos prolongados si no se ejecutan obras oportunas, especialmente ante el crecimiento constante del volumen de tránsito pesado y las severas condiciones del clima tropical húmedo de Costa Rica.








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