Basado en el artículo original titulado “Local skills power Canberra light rail“, publicado recientemente por el portal especializado SmartCitiesWorld, en MuniNoticias.CR abrimos hoy una ventana para analizar cómo la modernización del transporte público urbano puede ser impulsada directamente desde las bases locales y la fuerza laboral comunitaria.
Tecnología sin cables que protege el paisaje del distrito
La noticia original nos traslada al Territorio de la Capital Australiana (la jurisdicción o nivel de gobierno local al que pertenece la ciudad de Canberra), donde las autoridades territoriales y la operadora Canberra Metro han logrado un avance significativo para su entorno urbano. Toda su flota de trenes ligeros acaba de ser equipada con avanzados sistemas de almacenamiento de energía a bordo. Esta mejora tecnológica permite que los vehículos funcionen puramente con baterías, logrando viajes totalmente libres de cables en el trayecto que conecta la calle Alinga y el parque Commonwealth.
Para ejemplificar este avance dentro del contexto de Costa Rica, imaginemos por un momento que este proyecto se estuviera ejecutando en el cantón central de San José. Pensemos en un tranvía eléctrico que logre conectar el distrito de Carmen con el distrito de Hospital. Uno de los mayores retos en nuestros distritos centrales suele ser la contaminación visual. Al igual que ocurre en los sectores históricos de Canberra, utilizar tecnología de baterías a bordo permitiría a un cantón como San José tener un transporte masivo frente a sitios como el Teatro Nacional o el casco histórico sin necesidad de llenar el cielo de postes y redes eléctricas, protegiendo así el patrimonio y las vistas de la ciudad.
Empoderamiento de la comunidad y economía local
Un aspecto fundamental que resalta el medio SmartCitiesWorld es que la instalación de estos equipos fue ejecutada en su totalidad por especialistas del mismo territorio de Canberra. Es la primera vez que se realiza este tipo de adaptación a vehículos de tren ligero en toda Australia, marcando un hito en el empoderamiento de la mano de obra local.
Durante el proceso, catorce de los vehículos existentes fueron retirados de circulación temporalmente para instalarles las baterías y pasaron por rigurosas pruebas antes de volver a dar servicio a los pasajeros. Además, la flota municipal se reforzó con la llegada de cinco unidades nuevas fabricadas por la empresa CAF, las cuales ya traían los sistemas de energía preinstalados. Estas baterías, de alta capacidad (hasta 140kWh), no solo se recargan continuamente mientras pasan por los tramos que sí tienen cableado, sino que logran capturar energía a través de un sistema de frenado regenerativo.
“Estamos orgullosos de haber entregado esta actualización de la flota aquí mismo en Canberra con una fuerza laboral local, apoyando las habilidades necesarias para la futura expansión de la flota de trenes ligeros”, ministro de transportes, Chris Steel
Proyección hacia el futuro de las ciudades inteligentes
Las implicaciones de estas decisiones a nivel cantonal y de distrito van mucho más allá de un viaje sin interrupciones. El gobierno local ya tiene la mirada puesta en extender el servicio de tren ligero a través del conocido Triángulo Nacional.
Sobre esta próxima etapa, el ministro Steel señaló a la fuente original: “Este es un hito fundamental para la extensión de la red de tren ligero hacia el sector sur de nuestra ciudad”. Explicó, además, que el nuevo sistema de energía a bordo garantizará que los vehículos se muevan de forma confiable sin cables durante las etapas 2a y 2b del proyecto, las cuales atravesarán el puente Commonwealth hasta llegar al circuito Hopetoun.
Subrayando los beneficios en materia de urbanismo, el jerarca concluyó que “esta tecnología reducirá los impactos en áreas nacionales sensibles al eliminar la necesidad y el espacio para postes y cables junto a las vías, preservando las vistas patrimoniales a lo largo de la avenida Commonwealth y alrededor del Parlamento”.
Este caso es un claro ejemplo global de cómo un gobierno local puede asumir el control de sus infraestructuras bajo el enfoque de “ciudad inteligente”, apostando por la sostenibilidad, el cuidado estético de sus distritos y la creación de empleos para sus propios ciudadanos; un modelo de gobernanza local del cual nuestras municipalidades en Costa Rica pueden aprender mucho.







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