El portal especializado SmartCitiesWorld publicó recientemente el artículo “European peer learning programme announces latest cohort“, el cual relata cómo 22 urbes del viejo continente se han agrupado para acelerar su transformación digital y ecológica.
Desde la mesa de redacción de MuniNoticias.CR consideramos fundamental ponerle la lupa a estas dinámicas globales, no solo por su valor noticioso, sino para entender cómo podríamos adaptar estas herramientas a nuestro propio entorno. La iniciativa europea, gestionada por el consorcio NetZeroCities y amparada bajo la Misión de Ciudades de la Unión Europea, busca que los gobiernos locales trabajen de la mano durante los próximos 12 meses para alcanzar la neutralidad climática en 2050.
La estrategia: intercambios prácticos y contratos climáticos
La mecánica del programa es directa pero poderosa. Durante este año de trabajo, los municipios emparejados (denominados “ciudades gemelas”) sostendrán intercambios virtuales regulares y realizarán dos visitas de campo. El propósito es que juntos desarrollen planes de acción local que pasen del papel a la realidad.
El intercambio está diseñado para funcionar en ambas direcciones. Por un lado, las ciudades que forman parte de la Misión comparten la experiencia que han adquirido al implementar sus “Contratos de Ciudad Climática”, una figura de planificación que incluye compromisos y planes de inversión creados de la mano con la ciudadanía. Por su parte, las ciudades gemelas aportan tácticas probadas en temas críticos como la movilidad urbana, la eficiencia energética y las soluciones basadas en la naturaleza.
Entre las alianzas de esta nueva cohorte destacan intercambios como los de Esmirna y Sofía con Cascaes; Estambul y Atenas con Praga; o Vitoria-Gasteiz con Barreiro y Bodrum.
¿Cómo se aplica este modelo a un cantón o distrito en Costa Rica?
Aunque la noticia ocurre a miles de kilómetros de distancia, enfocándose en realidades urbanas de gran escala como La Haya, Aarhus o Riga, la lógica del aprendizaje entre pares es la misma que necesitamos impulsar en nuestro régimen municipal. Las ciudades europeas funcionan bajo esquemas descentralizados que guardan similitud con la forma en que administramos nuestros territorios.
Para ejemplificar el impacto de esta noticia en el contexto de Costa Rica, imaginemos un hermanamiento formal de 12 meses entre el cantón de Curridabat y el cantón de Belén. Si llevamos el modelo europeo a un nivel más micro, podríamos enfocarnos específicamente en el distrito de Tirrases (Curridabat) y el distrito de San Antonio (Belén).
Bajo la misma dinámica que hoy aplican en Europa, la municipalidad de Belén podría compartir con Curridabat su experiencia técnica en los esquemas de reciclaje y gestión de residuos sólidos que operan en el distrito de San Antonio. En contraparte, Curridabat aportaría a los belemitas su exitosa experiencia empoderando a las comunidades del distrito de Tirrases mediante el desarrollo de infraestructura urbana participativa y el modelo de “ciudad dulce”.
Este tipo de cooperación directa a nivel de cantón y distrito es precisamente lo que la Unión Europea está promoviendo. El mensaje de fondo del artículo original es claro: las estrategias para enfrentar el cambio climático y mejorar el urbanismo no se dictan de manera vertical desde los ministerios centrales, sino que se construyen y perfeccionan en las calles, los barrios y los municipios, compartiendo el conocimiento de igual a igual.
Para conocer la lista completa de las ciudades europeas participantes y más detalles sobre este consorcio de innovación local, le invitamos a consultar el artículo completo en SmartCitiesWorld.








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