De acuerdo con el portal especializado SmartCitiesWorld, en su artículo original titulado “Berlin launches C-ITS traffic signals for public transport priority“, la capital alemana ha dado un salto fascinante en materia de gestión vial. La ciudad acaba de encender sus primeros semáforos equipados con sistemas de transporte inteligente cooperativo (conocidos como C-ITS), acercando a la metrópoli a una red de movilidad mucho más conectada.
Para poner este avance en perspectiva, imaginemos la dinámica de nuestros cantones más congestionados. Pensemos en lo que significaría para el cantón central de San José, o para la transitada calle principal del distrito de San Pedro en Montes de Oca, que los autobuses pudieran “hablar” en doble vía con los semáforos. Precisamente esto es lo que está ocurriendo en el distrito berlinés de Steglitz, donde el gobierno local activó la tecnología en ocho intersecciones de la concurrida calle Schloßstraße.
El fin de los monólogos en el tráfico urbano
El Departamento del Senado para la Movilidad, el Transporte, la Protección del Clima y el Medio Ambiente de Berlín (SenMVKU) es el ente detrás de este plan piloto. El objetivo es dejar atrás el viejo sistema de detección por radio de una sola vía y reemplazarlo por el estándar inalámbrico ITS-G5, el cual permite una comunicación digital directa entre la infraestructura y las unidades de transporte.
Antes de esta implementación, un autobús que se acercaba a un cruce en el distrito de Steglitz simplemente enviaba una señal pidiendo prioridad. El problema era que el conductor nunca recibía confirmación de que el semáforo hubiera captado el mensaje, ni sabía cómo avanzaba su solicitud.
Con el nuevo sistema C-ITS, la comunicación es bidireccional. Ahora los autobuses (y próximamente los tranvías) reciben actualizaciones en tiempo real. Esto tiene un impacto directo en la fluidez: permite a los choferes mantener velocidades más constantes, evitar aceleraciones o frenazos bruscos y, cuando es necesario, optimizar el tiempo que pasan en las paradas para sincronizarse de manera perfecta con la luz verde del semáforo.
Ute Bonde, senadora berlinesa encargada de la movilidad, explicó este cambio estructural con mucha claridad: “Un autobús que ya no se limita a tocar a la puerta de un semáforo, sino que recibe una respuesta: esa es la diferencia que marca el C-ITS. La comunicación directa a través de ITS-G5 crea un diálogo genuino entre los vehículos y la infraestructura, permitiendo que el transporte público se mueva por la ciudad con mayor fluidez y menos interrupciones”.
Beneficios que van más allá del autobús
Las pruebas en las calles del distrito comenzaron el 9 de julio con autobuses operados por la empresa Berliner Verkehrsbetriebe (BVG). Estas evaluaciones se extenderán durante varias semanas bajo distintas condiciones de tráfico real para medir el rendimiento de los equipos.
Sin embargo, la visión de las autoridades no se detiene en el transporte público. Si trasladamos esta iniciativa al contexto de nuestras municipalidades en Costa Rica, el potencial de esta tecnología cobra una dimensión orientada a salvar vidas. En Berlín, esta infraestructura sentará las bases para darle prioridad automática a los vehículos de emergencia. De aplicarse a nivel local, unidades de la Cruz Roja o del Cuerpo de Bomberos podrían cruzar los cascos centrales de los cantones sin quedarse atrapados en los semáforos durante una crisis.
Además, el gobierno berlinés planea usar esta conectividad para mejorar la seguridad de los ciclistas mediante sistemas de asistencia en giros a la derecha y predicciones de luz verde. A largo plazo, se espera que el sistema funcione como soporte para la conducción automatizada y permita integrar mejor a peatones y ciclistas en la gestión del tráfico mediante la entrega de mensajes de servicio digital y una mejor detección en la vía.
El proyecto, que asegura mantener los más altos estándares de ciberseguridad, es liderado por la BVG tras dos años de desarrollo junto a la división de gestión de tráfico del SenMVKU. En el esfuerzo también aportaron su conocimiento tecnológico el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), la empresa GB infra-Signal GmbH y la ciudad de Hamburgo. Los hallazgos de este plan piloto en Steglitz serán la hoja de ruta para expandir la red de semáforos inteligentes a todo el tejido vial de Berlín.








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