Una de las mineras de oro más grandes del mundo acaba de instalar una oficina en Costa Rica. No viene a sacar oro —eso está prohibido en el país desde hace más de una década—, sino a llevar la contabilidad, la planilla, la infraestructura tecnológica y las compras de sus operaciones en ocho países desde un edificio en Heredia.
El anuncio lo hizo el Ministerio de Comercio Exterior el 6 de agosto de 2026, en el comunicado Costa Rica da la bienvenida al lanzamiento del Global Delivery Center de Newmont, fortaleciendo su posición como destino de inversión. La cifra que encabeza el comunicado es 400 empleos especializados para finales de 2026.
Es una buena noticia. También es una noticia con un hueco, y ese hueco es justamente el que le interesa a un gobierno local.
Dónde ocurre: “Heredia”, y hasta ahí llega el dato
El comunicado dice que el Global Delivery Center está “ubicado en Heredia y operando bajo el Régimen de Zona Franca”. Punto.
No dice el cantón. No dice el distrito. No dice el parque de zona franca. Y esa omisión no es un detalle de estilo: la provincia de Heredia tiene diez cantones —Heredia, Barva, Santo Domingo, Santa Bárbara, San Rafael, San Isidro, Belén, Flores, San Pablo y Sarapiquí—, con realidades muy distintas entre sí. Un empleo en el distrito de Ulloa, cantón central de Heredia, no significa lo mismo que un empleo en Puerto Viejo de Sarapiquí, ni las presiones sobre vialidad, agua y permisos son las mismas.
Se revisaron las coberturas de La Nación y Teletica, además de la versión publicada por PROCOMER. Todas repiten el mismo dato: Heredia. Ninguna precisa el cantón.
Para un informativo municipal, ahí está la primera tarea pendiente: saber a cuál concejo municipal le llegó la inversión.
Qué es un “Global Delivery Center”, en cristiano
El nombre suena a nave espacial, pero el concepto es simple: es una oficina donde se concentran las tareas administrativas de toda una empresa mundial.
Según el comunicado, el centro reúne “servicios y capacidades en funciones clave de apoyo” e incorpora profesionales en finanzas, gestión de personas, área comercial y otras funciones de soporte. La planilla incluye “analistas, líderes de equipo y especialistas funcionales” que atienden a las unidades de negocio de Newmont en todo el mundo. En el apartado sobre Newmont Services Costa Rica se agregan abastecimiento, tecnología y gestión de datos.
Traducido: gente frente a una computadora procesando facturas, pagos, contrataciones y datos de minas que están en otros continentes. Con sede en Denver, Estados Unidos, Newmont gestiona operaciones en 8 países y emplea a más de 45.000 personas a nivel global.
Una minera de oro que en Costa Rica no puede minar
Vale aclararlo, porque el nombre despierta suspicacias legítimas: lo que se instaló en Heredia es una oficina de servicios corporativos, no un proyecto minero.
Costa Rica se declaró país libre de minería metálica a cielo abierto con la Ley 8904, aprobada en 2010 y publicada en febrero de 2011, que reformó el Código de Minería y dejó abierta la posibilidad únicamente para la minería artesanal y de subsistencia mediante cooperativas.
Dicho de otro modo: la empresa trae oficinas, no tajos. Pero conviene que el dato quede escrito, porque en Costa Rica la palabra “minera” arrastra el expediente de Crucitas y una discusión pública que sigue viva.
Zona franca: los diez años en que la municipalidad no cobra patente
Aquí está el punto que suele quedar fuera de los comunicados y que sí pesa en la caja de un gobierno local.
El centro opera bajo el Régimen de Zona Franca, regulado por la Ley 7210. El artículo 20 de esa ley concede a las empresas beneficiarias, entre otros incentivos, la “exención de todo tributo y patente municipales por un período de diez años”, según el análisis del régimen publicado por CIJUL en Línea, de la Universidad de Costa Rica. El mismo artículo contempla exenciones por diez años sobre impuestos al capital y al traspaso de bienes inmuebles.
No es que la municipalidad quede completamente fuera. La ley obliga a las empresas a pagar los servicios municipales que efectivamente utilicen, y faculta al gobierno local a cobrarlos hasta al doble de la tarifa ordinaria; también permite que la empresa contrate esos servicios con proveedores privados.
Entonces, en la práctica, el cantón que reciba a Newmont recibe empleo, movimiento comercial alrededor del edificio y presión sobre sus vías. Lo que no recibe, durante una década, es patente.
Esa es una discusión legítima que se da en todo el mundo con los regímenes de incentivos, y no se resuelve diciendo que las zonas francas son buenas o malas. Se resuelve mirando los números.
Los números del régimen, sin triunfalismo
PROCOMER presentó en agosto de 2025 un análisis del impacto del Régimen de Zonas Francas con cifras de 2024:
- 197.038 empleos directos, que llegan a 265.571 sumando los indirectos.
- 15% del PIB, equivalente a 13.893 millones de dólares.
- 74% de la inversión extranjera directa del país.
- 13.013 millones de dólares en exportaciones.
- 45% de la fuerza laboral son mujeres.
- El salario bruto promedio es casi el doble del promedio nacional.
- Por cada dólar exonerado, el régimen genera 2,90 dólares de valor económico, con un beneficio neto de 1,90 dólares.
Son cifras del propio ente promotor, y hay que leerlas como tales. Pero el orden de magnitud es real y explica por qué ningún gobierno, de ningún color político, ha tocado el régimen.
Laura López, gerente general de PROCOMER, resumió así la evolución del sector: “Hoy, Costa Rica alberga empresas que realizan funciones en 18 áreas de servicios corporativos, incluidas capacidades altamente especializadas como analítica de datos, ciberseguridad y transformación digital”.
La ministra de Comercio Exterior, Indiana Trejos, agregó que la decisión “refleja el reconocimiento internacional del talento costarricense, la estabilidad de nuestro entorno empresarial y la estrategia que hemos impulsado para atraer inversión extranjera directa de alto valor”.
Kristian Bruce, Head del Global Delivery Center, lo puso desde la empresa: “Encontramos en Costa Rica un ecosistema altamente competitivo que nos permite fortalecer aún más nuestras operaciones. La calidad del talento, las capacidades multilingües y la amplia experiencia del país en servicios corporativos nos permiten desarrollar aquí procesos estratégicos que respaldan a nuestros equipos alrededor del mundo”.
El dato que sí le sirve a una municipalidad: los colegios técnicos
Entre los compromisos anunciados hay uno que es directamente aterrizable en el cantón: un programa de pasantías para estudiantes de colegios técnicos previsto para 2027, además de proyectos de voluntariado corporativo liderados por colaboradores y el fortalecimiento de relaciones con proveedores locales.
Eso es concreto y es local. Un colegio técnico profesional está en un distrito específico, con una junta administrativa, con estudiantes que viven a pocos kilómetros de ese edificio. Y una municipalidad tiene cómo intervenir: comités cantonales de la persona joven, becas municipales, convenios de cooperación, transporte estudiantil, cursos de inglés y de habilidades digitales financiados con presupuesto local.
Si el programa arranca en 2027, el momento de tocar la puerta es ahora, no cuando ya esté definido.
Lo que este anuncio no resuelve
Conviene ser honestos sobre el alcance.
Cuatrocientos empleos especializados es una cifra respetable, pero son empleos que exigen inglés, formación técnica o universitaria y, en muchos casos, experiencia previa en servicios corporativos. No es empleo para cualquiera. En un país donde la brecha entre quienes hablan inglés y quienes no se ha vuelto una línea divisoria de ingresos y realidades, ese filtro importa.
Tampoco resuelve el problema estructural de la Gran Área Metropolitana: cada empleo nuevo en un parque de zona franca de Heredia significa más viajes diarios, más presión sobre la ruta 1, la ruta 3 y la ruta 111, y más demanda de agua y de estacionamiento en cantones que ya vienen apretados.
La pregunta de fondo, para el concejo municipal que corresponda, es sencilla: ¿va la municipalidad a sentarse con la empresa a definir pasantías, proveeduría local y movilidad, o se va a enterar de la inversión por el mismo comunicado de prensa que leyó todo el país?
Primero, claro, habría que saber cuál cantón es.








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