La Comisión del Geoparque Aspirante Chirripó sesionó en el Puesto Operativo Villa Mills, en el sector del Cerro de la Muerte, con una mesa que reunió instituciones públicas, a la Universidad Estatal a Distancia (UNED), al gobierno local, a grupos de emprendedores, a centros educativos y a organizaciones comunales de la zona. El encuentro está reseñado en el comunicado oficial Chirripó consolida su camino a Geoparque Mundial con fuerte respaldo comunitario, publicado por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).
Según ese comunicado, la Comisión intercambió criterios con la Oficina de la UNESCO en Costa Rica para evaluar el estado del proceso de postulación, y quedaron formalizadas dos subcomisiones de trabajo: una de geoeducación y otra de gestión de riesgos en geositios. También se fijó una hoja de ruta con fechas para un próximo taller de geoemprendimientos, orientado al codiseño de las primeras georutas turísticas del territorio.
“El éxito de este geoparque radica en la participación de sus habitantes, por lo que estas jornadas permiten que las comunidades no solo conozcan los alcances científicos de la iniciativa, sino que se conviertan en las principales protagonistas y beneficiarias de la gestión de su propio entorno”, afirmó la ministra de Ambiente y Energía, Mónica Navarro, en el comunicado.
Quiénes están sentados en la mesa
Las charlas informativas se dirigieron a cuatro organizaciones concretas, todas de base comunal: la Asociación de Turismo de la Reserva Natural Aguas Eternas (ATURENA), el Consorcio Rural Comunitario (CRC) Chirripó, la Unión Zonal del sector Chirripó y la Asociación de Desarrollo Integral de Herradura.
Ese último nombre ubica el proyecto en el mapa cantonal mejor que cualquier mapa. Herradura es una comunidad del distrito de Rivas, en el cantón de Pérez Zeledón, y según reportó Tv Sur en abril de 2023, fue la comunidad que se integró al CRC Chirripó para llevarlo a siete comunidades miembro. Es decir: el andamiaje social del geoparque no se está construyendo desde cero, sino sobre asociaciones de desarrollo y consorcios rurales que ya existen y ya operan turismo comunitario.
El territorio es más grande que el parque
Aquí está el dato que conviene retener. El Parque Nacional Chirripó fue creado en 1975 y hoy cubre alrededor de 50.150 hectáreas repartidas entre las provincias de San José, Cartago y Limón, con el Cerro Chirripó —el punto más alto del país, sobre los 3.820 metros— como referencia obligada.
Pero el territorio propuesto para el geoparque ronda las 105.000 hectáreas, según reportó The Tico Times el 4 de setiembre de 2026. La aritmética es sencilla y tiene consecuencias municipales: el geoparque abarcaría aproximadamente el doble del área protegida, lo que significa que buena parte de la figura caería sobre territorio bajo jurisdicción de gobiernos locales, no de SINAC. Fincas, caminos cantonales, patentes, hospedajes, usos de suelo.
Lo que un geoparque sí es y lo que no es
Un Geoparque Mundial de la UNESCO no es una categoría de área silvestre protegida ni impone nuevas restricciones legales sobre la propiedad privada. Es un reconocimiento a un territorio con patrimonio geológico de valor internacional que se gestiona bajo un modelo que integra conservación, educación y desarrollo económico local, con un organismo de gestión definido y participación de las comunidades.
Traducido al lenguaje municipal: el sello no lo otorga ni lo administra el Estado central solo. Depende de que exista una estructura de gestión que funcione, con presupuesto y con instituciones locales dentro. Y depende de que la señalización, los accesos, la recolección de residuos y la calidad de los servicios turísticos —competencias municipales, todas— acompañen la promesa.
El antecedente que no conviene olvidar
No es el primer intento. Según la misma publicación de The Tico Times, una postulación anterior presentada en 2017 fue rechazada en 2018, y el proceso de UNESCO se extiende normalmente a lo largo de tres años calendario, desde la carta de intención hasta la resolución formal.
Ese antecedente explica el énfasis actual en la apropiación comunitaria: la diferencia entre un expediente técnico y un geoparque que funcione está en si las asociaciones de desarrollo, los emprendedores y los concejos municipales lo asumen como propio o lo ven como un trámite de San José.
Costa Rica sigue sin geoparques; Nicaragua ya tiene uno
Para dimensionar el premio: según el listado de Geoparques Mundiales de la UNESCO en América Latina, la región suma alrededor de trece sitios distribuidos en siete países, con Brasil a la cabeza. En Centroamérica, el único designado es el Geoparque Río Coco, en Nicaragua. Costa Rica no aparece en la lista.
Si Chirripó lo logra, sería el primero del país. Y el beneficiario directo no sería una marca país abstracta, sino un corredor de comunidades rurales del sur que hoy vive del turismo de montaña concentrado en una sola experiencia: subir al cerro.
Qué sigue
El próximo hito anunciado es el taller de geoemprendimientos para diseñar las primeras georutas. Para las municipalidades del área de influencia, ese taller es la oportunidad de meterse temprano: definir cuáles caminos cantonales soportarían el tránsito, qué distritos quedan dentro y con qué presupuesto se acompañaría la señalización y la promoción. Llegar después, cuando el expediente ya esté armado, es llegar a firmar.








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