La Unión ya tiene sobre la mesa lo que muchas municipalidades costarricenses arrastran pendiente desde hace años: un manual de puestos actualizado, un manual de organización y funciones, un organigrama rehecho y dos propuestas técnicas de política salarial. La entrega la hizo la Unión Nacional de Gobiernos Locales ante el Concejo Municipal.
La noticia se conoció a través del comunicado UNGL entrega Proyecto de Modernización Institucional a la Municipalidad de La Unión, publicado por la propia organización. El trabajo lo desarrolló su Dirección Técnica de Tecnologías de Innovación y Mejora Continua (DTTIMC), y el objetivo declarado es “optimizar la eficiencia de la gestión pública local”.
Los cuatro instrumentos, y para qué sirve cada uno
El paquete entregado tiene cuatro piezas.
El Manual Descriptivo de Clases de Puestos define qué hace cada plaza, qué requisitos exige y cómo se clasifica. No es un trámite decorativo: el artículo 129 del Código Municipal obliga a las municipalidades a adecuar y mantener actualizado ese manual, y el artículo 124 establece la carrera administrativa municipal como el marco al que responde. Un manual viejo distorsiona concursos, ascensos y salarios durante años.
El Manual de Organización y Funciones (MOF) ordena procesos, funciones y responsabilidades. Es el documento que contesta la pregunta que más tiempo consume en una municipalidad: ¿a quién le toca esto?
El organigrama institucional fija la nueva estructura jerárquica y de coordinación interna.
Y las políticas salariales: la UNGL entregó dos propuestas, una de Política Salarial Global y otra de Política Salarial Compuesta.
Por qué son dos propuestas y no una
Aquí está el punto más delicado del paquete, y conviene explicarlo porque define plata en la boleta de pago de cada funcionario municipal.
El salario compuesto es el modelo tradicional: un salario base al que se suman incentivos como anualidades o dedicación exclusiva. El salario global es un monto único que ya lo incluye todo, sin pluses. La Ley Marco de Empleo Público (Ley 10159) empujó al Estado costarricense hacia el segundo esquema.
Pero el régimen municipal tiene una particularidad que explica por qué la UNGL entrega opciones en lugar de una instrucción. En agosto de 2021, al revisar el proyecto de esa ley, la Sala Constitucional declaró inconstitucional someter a las municipalidades a la rectoría de Mideplan, aunque validó el principio de un mismo salario por puesto, según reseñó La República. Traducido: la decisión salarial se toma en el Concejo Municipal, no en un ministerio.
Y es una decisión disputada. Desde el sindicalismo, la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados calificó el salario global como “la trampa” para el régimen municipal, advirtiendo que el esquema ata los aumentos a que la deuda pública baje del 60% del PIB mientras el costo de vida sigue subiendo cada semestre. Quienes lo defienden argumentan lo contrario: transparencia salarial, comparabilidad entre cantones y fin de la maraña de pluses.
La UNGL puso las dos rutas sobre la mesa. Escoger es competencia del gobierno local.
Un cantón de 99 mil habitantes y 2.217 personas por kilómetro cuadrado
La Unión no es una municipalidad pequeña. Es el tercer cantón de Cartago, creado por ley el 7 de diciembre de 1848, con ocho distritos —Tres Ríos, San Diego, San Juan, San Rafael, Concepción, Dulce Nombre, San Ramón y Río Azul— y, según los datos que publica la propia municipalidad, 99.399 habitantes con una densidad de 2.217 personas por kilómetro cuadrado.
Esa densidad es el dato que convierte la reforma administrativa en algo tangible. Un cantón conurbado con San José, atravesado por corredores viales de alto tránsito y con presión constante de permisos de construcción, no puede tramitar la ciudad del 2026 con una estructura organizativa diseñada para la ciudad de hace veinte años.
La muni ya venía moviéndose por el lado digital
El proyecto de la UNGL no llega a un terreno inerte. La Municipalidad de La Unión ha venido reportando su propia agenda de modernización digital: un módulo de gestión de proyectos bajo estándares PMI, la plataforma “La Unión Digital”, trámites en línea, un módulo de control interno que incorpora el SEVRI bajo estándares COSO, integración entre el Sistema Integrado Municipal y SICOP, facturación electrónica y pagos municipales en línea.
También reportó un sistema de evaluación del desempeño del personal en cumplimiento de la misma Ley 10159. Ahí es donde las dos agendas se tocan: evaluar desempeño sin un manual de puestos actualizado es evaluar contra una descripción que no corresponde al trabajo real.
Conviene, eso sí, no leer el anuncio como un certificado de buena salud administrativa. En marzo de 2026, la Contraloría General de la República dio un ultimátum de tres días hábiles a la Municipalidad de La Unión por no haber remitido al Sistema de Información sobre Planes y Presupuestos la liquidación presupuestaria 2025 dentro del plazo del 15 de febrero. Precisamente el tipo de incumplimiento que un sistema de control interno robusto —el que estos manuales dicen querer apuntalar— debería prevenir.
El papel no es la reforma
El comunicado de la UNGL sostiene que la implementación de estos documentos permitirá robustecer el control interno, clarificar el rol de cada dependencia y facilitar una comunicación más fluida dentro de la institución. Es cierto, con una condición: que se implementen.
Un manual de puestos entregado no rige por el hecho de existir. Falta la adopción formal, la conciliación con las plazas actualmente ocupadas, el presupuesto para cualquier reclasificación y, en el caso de la política salarial, un acuerdo del Concejo Municipal. Ese es el tramo donde muchos proyectos de modernización municipal se quedan guardados en un ampo.
La UNGL cerró agradeciendo a la Administración, al Concejo Municipal y al personal de la municipalidad su “disposición, confianza” y alto compromiso durante el desarrollo del proyecto.
¿Y las demás munis?
Este servicio no es exclusivo de La Unión. La DTTIMC ofrece acompañamiento en gestión del talento humano —diagnósticos organizacionales, gestión salarial, evaluación del desempeño y planificación informática— y la propia UNGL ha reportado trabajo similar con la Municipalidad de Santa Cruz y el Concejo Municipal de Distrito de Paquera.
Para un gobierno local sin capacidad técnica interna para rehacer su manual de puestos —que son la mayoría—, esa ventanilla existe y es el camino más barato disponible. La pregunta para cada Concejo Municipal es sencilla: ¿de cuándo es el manual de puestos con el que estamos contratando?








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